No aprendieron nada


Nota de nuestro compañero Gustavo Cifuentes con motivo de la posible instalación de una central nuclear en Sierra Grande.

Sierra Grande, 11 de mayo de 2017.

El 9 de mayo se cumplieron cuatro años de aquel hecho histórico que quedará en la memoria de nuestro pueblo, el trasvase del pcb a más de 100 tambores para su retiro definitivo de la Argentina. Se iría a Bélgica a fines de enero del 2014 en varios recipientes y contenedores con más de 70mil kilos de basura tóxica.

Siempre que me cruzo con Griselda Vargas (1), quien fuera amparista y veedora activa en el retiro del PCb, hablamos de aquella lucha y de lo que tuvimos que movilizarnos como pueblo para que ese contaminante sea retirado de Sierra Grande. La denominación PCB (bifenilospoliclorados) es genérica para una serie de compuestos químicos creados por el hombre para uso industrial -aceites refrigerantes en este caso- que son altamente nocivos para la salud humana y del ambiente. Actualmente su fabricación está prohibida en casi todo el mundo y miles de litros se encontraban almacenados de manera ilegal en un polvorín cercano a la empresa minera.

Que paradójico, porque justo hoy nos enteramos que existe un interés en instalar una central nuclear en Sierra Grande y que hay muchas posibilidades que se concrete bajo un acuerdo con China, mucho más paradójico si tenemos en cuenta que la Empresa Minera de hierro (hoy cerrada en nuestra localidad) es de capitales chinos.
Pero es paradójico por muchos motivos, porque la empresa de hierro MCC de Capitales chinos ha despedido a casi la totalidad de su planta de trabajadores y no ha cumplido con las expectativas por las cuales muchas veces fue subsidiada por el gobierno provincial, no solo porque justamente esta empresa contaminó sin tapujos la costa de nuestras playas Doradas al volarse el hierro acopiado en Punta Colorada, sin importarles las reiteradas sanciones irrisorias que le ponía el gobierno provincial.

Menciono esto porque uno de los argumentos que más fuerte se escucha a favor de la instalación de esta central Nuclear es la necesidad de contar con fuentes de trabajo. Pero no solo eso sino que además lo harían de manera segura, sin riesgo de contaminación, ni peligro para la vida de las personas que viven alrededor. También se abona la idea que si eso ocurriera, el Estado tendría un fuerte poder de control para garantizar esa seguridad. Las centrales nucleares son seguras y no contaminan. Si no puede, el gobierno, controlar la contaminación que genera esta empresa, que podemos esperar de lo que se viene.

No aprendieron nada, o por lo menos, quienes sostienen esto, no quieren aprender nada. Es casi inadmisible escuchar esos argumentos casi banales. No es casualidad que en Europa se quieran despojar de a poco de sus centrales nucleares, como Alemania y Suiza (sin tener un solo accidente). En 2011, un terremoto, que se cree fue una réplica del terremoto de 2010 en Chile, creó un tsunami que causó un colapso en la planta nuclear de TEPCO en Fukushima, Japón. Tres reactores nucleares se derritieron y lo que sucedió después fue la mayor liberación de radiación al agua en la historia del mundo, a raíz de eso muchos países europeos pusieron en debate la verdadera necesidad de contar con esos reactores nucleares. Desde entonces, y ante la catástrofe nuclear en Japón, Alemania se vio casi obligada a replantearse la seguridad de sus plantas nucleares. “Ante la duda debe primar la seguridad”, subrayó A. Merker, la entonces canciller alemana recordó que su Gobierno ordenó un estudio exhaustivo sobre la seguridad de los 17 reactores nucleares en funcionamiento en Alemania para evitar posibles riesgos.”(2). “Pocos meses después de la catástrofe nuclear de Fukushima, provocada por el terremoto y el tsunami que azotaron Japón en marzo del 2011, el Gobierno suizo decidió cerrar paulatinamente las centrales nucleares, sin aprobar un calendario preciso de ejecución de la medida.”(3). Hoy continúan debatiendo esa posibilidad.

Quienes promueven este tipo de producción energética en nuestra región, NO aprendieron nada, ni siquiera de estas catástrofes ni de la lucha de miles de personas que, en muchos casos, son considerados alarmistas. Como cuando se levanta la voz en contra del fracking o fractura hidráulica, cuando se dice no a la explotación minera a cielo abierto, o se denuncia las consecuencias nefastas para el valle rionegrino que dejará Vaca Muerta. Lo cierto que estos alarmistas, como los amparistas en contra del pcb en Sierra Grande, tenían razón, como los alarmistas que denuncian todas estas políticas contaminantes. Resulta que Europa está dando un giro importante poniendo en debate la verdadera necesidad de estas Centrales Nucleares y acá no se toma nota de ello.

Con el discurso de “progreso”, una vez más, se ponen a los pies de las necesidades empresariales priorizando el valor economicista y desvalorizando al ser humano, despreciando el valor de vida. No importa hipotecar el futuro de nuestros hijos/as, nietos, poner en riesgo la salud y el ambiente a costa de un mega emprendimiento que deja miseria y contaminación.

No aprendieron nada, de quienes hasta de manera intelectual y científica, han alertado sobre los límites del crecimiento y la explotación de nuestros recursos. Las sugerencias para ir dando paso hacia las alternativas renovables y brindarle un respiro ambiental al Planeta, cada vez son más frecuentes en cada encuentro internacional en defensa del ambiente. Ya no son solo los “alarmistas” defensores y activistas por el ambiente, sino científicos “serios” como los del “club de Roma” (4), en su momento, quienes sostienen que hay un límite para el crecimiento y que nuestro planeta debe tener un respiro.

Sin dudas, la sociedad toda debe estar en alerta ante semejante propuesta, está más que claro que no alcanza con que nuestros representantes, elegidos por la voluntad popular, se pongan al frente de estos reclamos. Porque a veces se transforman en simples gerentes de estas empresas o, en lo mejor de los casos, no tienen la voluntad para hacerlo. Tenemos una rica historia de lucha en cuanto a movilización popular, para defender nuestra tierra, nuestro pueblo. No permitamos que nos hipotequen el futuro, Digamos No a la Central Nuclear en Sierra Grande.
Nosotros si aprendimos a defender lo que es nuestro.

 

Gustavo Cifuentes es docente y Vecino de Sierra Grande. Amparista por el retiro de PCB de Sierra Grande y de la Provincia de Rio Negro. Fue Vicedirector de la Escuela Rodolfo Walsh de la UnTER entre abril y octubre de 2017.

Area: 
Departamento Socio-Ambiental Chico Mendes