Comunidades educativas exigen acompañamiento por hechos violentos


La reiteración de situaciones violentas que afectan a docentes en los espacios educativos requiere una urgente intervención de los organismos del Estado rionegrino, porque no alcanza con poner custodia policial para evitar nuevas agresiones. Es imprescindible el trabajo interinstitucional, trabajar con todos los actores del sistema para desnaturalizar la violencia y actuar desde la prevención.
 
El último suceso que conmocionó a la comunidad educativa de la ESRN 84 de Viedma, ocurrió el jueves 12, cuando el padre de una estudiante golpeó al vicedirector y amenazó a un profesor, luego que se le advirtiera que no podía continuar ingresando con su hija, al aula, fuera de horario, interrumpiendo el normal dictado de clases. Esta conducta invasiva, se reitera desde el año pasado, y pese a las numerosas notificaciones y la intervención de la supervisión no se ha modificado.
 
Como consecuencia de la agresión, el viernes 13 se desarrolló una asamblea en la escuela donde participaron estudiantes, docentes, referentes del Consejo Directivo Central de UnTER, la Delegada de Salud en la Escuela Zona Atlántica y de la Seccional Viedma. Desde la escuela se convocó al equipo de la Dirección de Escuela Secundaria, a cargo de Gabriela Lerzo, pero no fue nadie, tampoco de la Secretaría de niñez, adolescencia y familia, conducida por Roxana Méndez.
 
En la reunión se debatieron diferentes situaciones vividas en colegios de la localidad,  la preocupación por la actuación de personas ajenas a las instituciones que ingresan para interpelar o agredir a estudiantes y docentes, las consecuencias sobre el cotidiano escolar, incluso una de ellas motivó el alejamiento de una docente, por sentirse amenazada y la soledad en la que se encuentran los equipos directivos cuando requieren ayuda a organismos que deberían intervenir de manera conjunta con el ETAP.  
 
Si bien, el compañero Secretario Adjunto, Marcelo Nervi, realizó un detalle de las acciones llevadas a cabo para acompañar a los compañeros agredidos, el avance de una denuncia en fiscalía y el compromiso de la policía de designar custodia a los docentes y sus familiar, se concluyó que no debería llegarse a estos extremos con los hechos consumados, sino establecer mecanismos de prevención, cuanto menos un Protocolo de actuación y las garantías de la celeridad en la resolución de conflictos de este tipo, porque es obligación del gobierno velar por la seguridad e integridad de sus estudiantes y trabajadorxs.
 
Gral. Roca - Fiske Menuco, 13 de julio de 2018.
 
Viviana Orellano, Secretaria de Derechos Humanos, Género e Igualdad de oportunidades.
María Inés Hernández, Secretaria de Prensa, Comunicación y Cultura
Benjamín Catalán, Secretario Gremial y de Organización
Marcelo Nervi, Secretario Adjunto
Patricia Cetera, Secretaria General