El gobierno provincial volvió a postergar a la docencia rionegrina en la discusión salarial, una decisión política que profundiza el ajuste sobre las y los trabajadores de la educación. Tras más de cuatro meses de dilaciones, salarios pulverizados y anuncios vacíos, exigimos el fin de las maniobras y una respuesta inmediata: recomposición salarial real, no a los bonos, salario testigo de $2.000.000 y una propuesta remunerativa y bonificable que garantice derechos y dignidad para quienes sostenemos la escuela pública todos los días.